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Cómo hacer un arroz seco en su punto

  Cualquiera puede hacer del arroz una masa informe y sosa un plato delicioso. A...

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lunes, 31 de octubre de 2016

Mini tortillas de arroz


Ingredientes para 4 personas:

3 tazas de café de arroz blanco redondo (tipo SOS).
5 ó 6 huevos.
2 pizcas de sal.
2 dientes de ajo.
Perejil fresco.
Cebolla.
Laurel.
Aceite de oliva.

Material necesario:

Sartén antiadherente.
Olla express.
Espumadera.
Cucharón de servir.
Mortero o almirez.
6 platos planos.
4 tenedores.
Servilletas a cascoporro, al menos una de ellas de papel.

Tiempo de trabajo: 1 hora.

Cuándo y cómo comer este plato: preferentemente en la comida de medio día, acompañado de, por ejemplo, una ensalada, o lo que se te ocurra. Si quieres parecerte a un planeta y lograr la masa suficiente como para que las cacerolas orbiten a tu alrededor, acompáñalo de pan o cualquier otra fuente de hidratos de carbono.


Normalmente yo uso este plato para aprovechar las sobras de arroz blanco. Si no, necesitas primero hacer el arroz. Para ello tienes que usar la olla express, uno de los dientes de ajo, la cebolla, el laurel, la sal y el aceite de oliva. Aquí tienes la receta para hacer un arroz seco de primera: http://cocinavegetarianaparatorpes.blogspot.com.es/2016/10/como-hacer-un-arroz-blanco-sabroso.html

Una vez hayas hecho el arroz métele mano porque está de muerte déjalo enfriar unos minutos, y echa en la misma olla los huevos. Mézclalo todo hasta que el huevo y el arroz sean una pasta homogénea. Es importante que el arroz y la olla estén fríos, o el huevo se cuajará, y eso es algo que no queremos que ocurra.

Ahora trocea el perejil con el cuchillo (los torpes siempre tenemos que tener cuidado con las cosas afiladas) y ponlo en el mortero, junto con el diente de ajo. Májalo todo como si le estuvieras dando una paliza a tu jefe y añádelo a la olla, junto con otra pizca de sal.

Déjalo todo unos minutos para que el huevo empape bien el arroz. Mientras tanto puedes aprovechar para calentar el aceite: pon la sartén a fuego fuerte y llénala de oliva virgen hasta la mitad.

Ahora viene el reto para los torpes: la fritura.

1) No olvides activar la campana, si la tienes, para no llenar todo de grasa. 
2) Actúa sin miedo, pero con precaución. Este plato no salta mucho, pero puedes quemarte.
3) Cuando veas que empieza a salir una especie de espuma es que el aceite se está quemando. Es el momento de bajar el fuego antes de que arda la cocina.

Dicho esto, coge el cucharón y recuerda quién manda en la cocina: tú, no el arroz. Con el mismo utensilio aplasta un poco el arroz y coge una porción, de forma que quede lo más redondita posible. Echa la masa en el aceite con cuidado.
Repite la operación hasta que se te acabe el arroz o hasta que la sartén esté llena. Procura que las tortillitas no se toquen entre sí o se unirán y formarán una p*** masa grasienta para que puedas voltearlas cómodamente.

Cuando veas que los bordes se han dorado un poco, dale la vuelta a las tortillitas con la mano NO la espumadera.

Mientras tanto prepara la servilleta de papel sobre uno de los platos planos. También puedes aprovechar el tiempo para trincarte un botellín, vaso de vino, escribir unos twits o hacer la guarnición.
Cuando ambos lados estén dorados, retira las mini tortillas con la espumadera, dejando que el aceite escurra bien, y colócalas sobre la servilleta de papel. De este modo, el papel absorberá la grasa restante. 
Cuando estén frías, ponlas en otro plato, fuente, o emplátalas como en las fotos.
No olvides poner muchas, muchas servilletas por lo que pueda pasar y ¡a comer!
¡Ñam! ¡Ñam!




martes, 25 de octubre de 2016

RECETA VEGETARIANA PARA BEBÉS: crema de calabacín

A partir de 6 meses.
Ingredientes:

1 calabacín mediano.
Agua.
Aceite de oliva virgen.

Material necesario:

Cacerola.
Cuchillo.
Cucharón.
Escurreverduras/ escurridor o tamiz.
Batidora.

Tiempo de trabajo: media hora.

Valor nutricional de este plato (por 100 grs):

Calorías                    31,99 grs.
Hidratos de carbono 2 grs.
Sodio                        1 mg.
Proteínas                  1,8 grs.
Fibra                         1,6 grs.
Grasas                      1,5 grs.
Hierro                       0, 67 mg.
Calcio                       21, 51 mg.
Potasio                      230 mg.
Yodo                         2, 03 mg.
Zinc                          0,24 mg.
Fósforo                     45 mg.
Magnesio                 12, 87 mg.
Vitamina A               47, 81 ug.
Vitamina B1             0, 09 mg.
Vitamina B2             0, 07 mg.
Vitamina B3             0, 71 mg.
Vitamina B5             0,16 ug.
Vitamina B6             0,07 mg.
Vitamina B9             33, 10 ug.
Vitamina C               13, 82 mg.
Vitamina E               0, 06 mg.
Vitamina K               4, 30 ug.



Pela el calabacín de modo que no quede ni gota del verde oscuro de la piel, pues amarga y tu bebé te lo hará saber de forma rotunda (por cierto, ve acostumbrándote a los escupitajos y vomitonas). A continuación, trocéalo y ponlo a hervir a fuego medio. Debes echar agua suficiente para cubrir todo el calabacín. Si ves que los trozos empiezan a flotar, no eches más, claro.

Deja que hierva unos 15 minutos. Con el cucharón comprueba que ya está todo blando. Cuando sea así, ve a la pila, pon el escurreverduras y echa encima todo el contenido de la cacerola. Ahora viene el secreto de esta receta: agita el escurridor hasta que el calabacín quede completamente seco. Por supuesto, no vas a lograr echar todo el agua, pero sí la suficiente como para que el resultado sea cremoso. Este truco tan brillante, producto de una mente privilegiada tonto va a hacer que el resultado sea una crema suave, muy agradable al paladar del bebé.

Por último, echa todo en el vaso de la batidora, en la batidora americana, o lo que sea que tengas para triturar las pócimas maravillas que salen de tu cocina. Añade un chorreón de aceite de oliva virgen y bátelo como si no hubiera un mañana... en serio, bátelo durante al menos un par de minutos, hasta que el resultado sea una crema apta para todos los públicos.

Este plato va genial con un buen Riveiro bibe de leche o tetada de mami.

P.D: la OMS recomienda que la lactancia sea exclusiva al menos hasta los 6 meses. Después, estas comidas pueden ser complementarias a la leche, no sustitutivas de la leche materna.

domingo, 23 de octubre de 2016

Potaje de garbanzos con algas

Ingredientes para 4 personas:

2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen.
1 puñado de alga laminaria ochroleuca (si no, laminaria japónica (kombu) chlorella, nori o cualquiera con sabor fuerte a mar).
4 puñados de garbanzos.
1 Zanahoria grande.
1 tomate.
1/4 pimiento rojo
Pimentón dulce de la Vera.
Especias: 2 clavos y 2 bolas de pimienta negra
1 hoja de laurel.
2 litros de caldo de verduras y/o agua.

Material necesario:

Olla express.
Sartén antiadherente.
Batidora.
Tapadera grande.
Cuchara de madera.
Mortero.
Cazo de servir.
4 platos hondos.
4 cucharas.
Servilletas por arrobas.
Vino tinto.

Tiempo de trabajo:1 hora y media más o menos.

Es una comida para el medio día, no obstante, sus sobras son un excelente desayuno, para los que les guste empezar el día con fuerza. Demasiado contundente para la cena. El potaje suele ser plato único. Este sacia especialmente, ya que las algas laminarias tienden a llenar el estómago.

Valor nutricional de este plato por 100 gramos:

Calorías             575
Grasas               4,5 grs.
Carbohidratos   101 grs.
Sodio                2, 8 grs.
Proteínas           26,5 grs.
Fibra                 12 grs.
Calcio               440 mg.
Fósforo:            593 mg.
Magnesio:         478 mg.
Potasio:             810 mg.
Hierro               22,5 mg.
Yodo                 17,3 mg.
Vitamina A       33,6 mg.
Vitamina C        8,2 mg.
Vitamina B1      0,58 mg.
Vitamina B2      0,18 mg.
Vitamina B3      5,3 mg.
Vitamina B6      0,54 mg.
Vitamina B12    0,3 mg. con laminaria ochroleuca. Con chlorella 13 mg. Con el resto... ni p**** idea mejor lo miras por el internete.



El día anterior trocea las algas, y ponlas a remojo en el caldo deverduras, junto con los garbanzos. Los cocineros de la tele lo ponen en un bol transparente súper mono, pero los torpes tenemos que simplificar: mejor si lo pones en la olla en la que vayas a cocinar al día siguiente. El caldo de verduras es eso que los y las maruj@s auténticos tenemos la precaución de guardar y congelar siempre que hacemos judías verdes, cocido, etc. Si tú no eres de esos, puedes utilizar 2 litros de agua y fuera. La marujez es algo que llega con el tiempo, no desesperes.

No recomiendo las legumbres de bote. Son muy prácticas si no tienes tiempo de cocinar, pero su contenido en azúcares y conservantes las hacen menos saludables que las legumbres secas de toda la vida. 

En cuanto a las algas: yo prefiero la laminaria ochroleuca por su sabor, y porque los que viváis en las costas del Atlántico y del Cantábrico las podéis encontrar en vuestras playas. A ser posible, fresca. Pero los que tengáis que acudir a un herbolario, muchas veces no las váis a tener. En su lugar, es más común que tengan la laminaria japónica, la nori o la chiorella. También nos valen las wakame, la himanthalia elongata, y en general, las algas que más sepan a mar.

Al día siguiente maja la pimienta (majar= meter algo en el mortero/almirez y liarse a porrazos hasta sacarle el alma) . Luego añádela junto con el laurel y los clavos. Tapa la olla y ponla a cocer a fuego fuerte. Antes de pasados 10 minutos tu olla te avisará de que está hirviendo (si tu olla tiene más años que la tos es vintage se moverá la bailarina, si no, pitará, echará humo, o simplemente hará ruidos extraños). Ponla a fuego lento antes de que explote y pasa al siguiente punto.

Trocea el pimiento, la zanahoria y el ajo. No importa cómo lo hagas porque luego lo vamos a pasar todo por la batidora. Con que no te cortes en suficiente. Échalo todo en la sartén con un chorro de aceite de oliva y ponlo a fuego lento. Pon la tapadera grande encima y deja que se haga todo hasta que suelte un poco de jugo, sin quemarse. Tardará unos 15 minutos. Hay que moverlo de vez en cuando para que no se abrase. Para ello, usa la cuchara de madera (o similar... algo que no raye tu flamante sartén antiadherente). Cuando esté hecho, apaga el fuego.

Después, pasa todo por la batidora/ chino sin compasión, hasta hacerlo puré. 

Mientras tanto, los garbanzos y las algas, pasada una hora, deberían estar mínimamente comestibles. Apaga el fuego y deja que se enfríe. Cuando la presión de la olla haya descendido lo suficiente como para poder abrir la tapa sin forzarla... pues eso: que la abres. Entonces añade el contenido de la batidora/ chino y deja que todo hierva a fuego medio durante una media hora. Si ves que el guiso no tiene agua suficiente, se lo añades.

Los ovo lacto vegetarianos también le añadimos a veces huevo: cocido, o disuelto en el caldo.

Servir calentito (para eso es lo de poner la tontería del cazo de servir) en plato hondo. Yo sé que al 99% de los que leen este blog no hace falta decírselo, pero al 1% que son como yo, a veces se nos pasan por alto estos "detalles" : se come con cuchara.
A los garbanzos les va muy bien el vino tinto.

Como siempre, acompañad la mesa con muchas servilletas, sobre todo si habéis invitado a un torpe a comer.

P.D: Si tienes los santos c****** te atreves a probar esta receta, dime qué te ha parecido, abajo, en comentarios. A saber:

a) Lo mejor que he probado en mi vida.
b) No sabía que las algas estuvieran tan ricas.
c) No está mal... del todo.
d) Buehhhhh... en fin.
e) Antes prefiero tragarme una paella con berberechos hecha por un cocinero inglés.
f) ¡Para esta p**** m***** mejor no postees nada, bonita!


jueves, 20 de octubre de 2016

Otoño de lujo: Judías blancas con bellotas y níscalos (rovellons).

Receta con ingredientes 100% españoles, 100% de temporada, y de sabor exquisito.

Ingredientes para 4 personas:

3 puñados de judías blancas (a ser posible del Barco de Ávila).
15 bellotas dulces.
1/5 kilo de níscalos (lactarius deliciosus, rovellons, robellones o mízcalos) .
4 ó 5 castañas (optativo).
1 nuez (optativo).
1/2 pimiento rojo dulce (tipo para asar).
1 zanahoria.
Acéite de oliva virgen (picual, a ser posible) .
5 dientes de ajo (si puede ser, ajo morado de Las Pedroñeras).
1 cucharada sopera rasa de sal gorda yodada.
2,5 litros de gua.

Material necesario:

Una cacerola grande (olla express optativa).
Una cuchara sopera.
Mortero.
Un cazo de servir.
Cuchillo.
Sartén antiadherente.
Cuatro platos.
Cuatro cucharas.
Vino tinto de Madrid, de uva garnacha.
Muchas, muchas servilletas.
Una radio.

Valor nutricional:
 
Valor calórico
345 kcal 
Grasas
13,9 gr
Carbohidratos
45,8 gr
Proteínas

Fibra
19 gr

6,3 gr



Vitamina B1
0,1 mg
Vitamina B2
0,1 mg
Vitamina B3
1,8 mg
Vitamina B5
0,7 mg
Vitamina B6
0,5 mg
Vitamina B11
Vitamina C
Vitamina E
Vitamina K
0,1 mg
197,0 mg
0,5 mg
0,1 mg
Calcio
323,0 mg
Cobre
Fósforo
0,6 mg
445,0 mg
Hierro
0,8 mg
Magnesio
363,0 mg
Manganeso
1,3 mg
Fósforo
79,0 mg
Potasio
2 gr

Hora y modo para comer este plato: Medio día. Demasiado pesado para una cena y se tarda mucho en cocinarlo para un desayuno. Ideal para la comida de los domingos, una fiesta o cuando quieras homenajear a tus invitados, porque es un plato de primera. Vale como plato único, o, en pequeñas cantidades, como primer plato.

Tiempo de trabajo: Toda la mañana. Existe la posibilidad de hacerlo con olla express, pero el sabor no es el mismo. De esta forma, se tarda aproximadamente 1 hora.

Lo primero es coger las bellotas, y si puedes, las castañas. Antes de recogerlas, prueba alguna, porque hay encinas que producen bellota amarga. Hay que coger las bellotas dulces... las que se comen los cerditos, que para eso son animales inteligentes.

El día anterior:
Se pelan las bellotas y las castañas. Es importante quitar la piel que hay debajo de la cáscara, porque puede amargar. Se rompen un poco, dándoles un par de golpes en el mortero, y se echan en la cacerola, junto con las judías y las nueces y el agua.
Importante: si añades las nueces, obtendrás su particular sabor, y su aporte nutricional, pero el caldo resultante tendrá un color amarronado. De la otra forma, el naranja de los níscalos será el que predomine. Las castañas son para añadir su dulzor, pero sin ellas el plato es igualmente exquisito.

A la mañana siguiente se añaden la sal y el laurel, se tapa la cacerola y se pone a hervir todo a fuego lento. Vigila de cuando en cuando que el guiso no se quede sin agua. Al cabo de 2-3 horas, las judías ya deberían estar blandas. Si no, continúa hasta que estén al dente.

Ahora añade los níscalos.
Nota importante sobre estas setas: Si vas a recogerlos tú mism@, hazlo sólo si sabes o con alguien que sepa, por favor. Es por tu propio bien, por el de las setas, el del campo en general, y por esos dragoncillos azules que han aparecido en mi salón justo después de comerme unas setas silvestres que he recogido yo solita. Si los compras en el mercado, que no tengan mucho verdín (aunque es inevitable que tengan un poco). En casa, límpialas con un trapito húmedo, y , si están muy abiertos, recorta el borde fino con un cuchillo.
A la hora de echarlos en el guiso, pártelos con la mano en trozos no demasiado pequeños. De este modo, su sabor penetrará con más facilidad.

Mientras tanto, prepárate mentalmente para utilizar la sartén, que es ese artilugio del diablo el instrumento con el que siempre nos quemamos los torpes fundamental para potenciar el sabor de este plato.

Ahora limpia la zanahoria, cortando sus extremos y pasando el cuchillo por todo su contorno, hasta que quede limpia. Luego, córtala en rodajas. Como siempre, cuidado al manejar el cuchillo. La sangre no forma parte de la receta.
Se reparte un poco de aceite por la sartén, se trocea el pimiento en láminas cortas, se le pone una tapadera encima y se deja hacer a fuego medio durante unos 15 minutos.
Mientras tanto se majan los dientes de ajo (majar= darle porrazos con el mango del mortero hasta que te quedes agusto... Piensa en tu jefe, relaja un montón. Recuerda no partir la encimera) y se mezclan en el mismo mortero con un chorreón generoso de aceite. Pasados los 15 minutos, se añade el ajo con el aceite. Cuando esté dorado, se añade todo el contenido de la sartén ala cacerola

Se tapa y se deja todo a fuego lento durante 1 hora.

Servir calentito. Por favor, los torpes como yo, utilizad el cazo de servir y no echéis la comida directamente de la cacerola, si no queréis terminar con tod el p**** trabajo de tola mañana repartido por el suelo.
Acompañar de un vino de uva garnacha de Madrid (por ejemplo) y, como siempre, los torpes necesitamos muchas servilletas en la mesa.

¡A comer!
¡Ñam, ñam!

P.D: Estaría bien que alguien preguntara para qué c*** es la radio, y, de paso, contarme qué tal os ha ido con la receta ;)

lunes, 17 de octubre de 2016

Cómo hacer un arroz seco en su punto


 
Cualquiera puede hacer del arroz una masa informe y sosa un plato delicioso. Aquí están los trucos para dejar de pedir arroz al telechino triunfar.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 tazas de arroz blanco redondo tipo SOS.
  • 8 tazas de agua.
  • 1 cuchara sopera rasa de sal gorda yodada.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 diente de ajo.
  • ¼ de cebolla blanca.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Vino dulce tipo mistela.

Material necesario:

  • Olla express.
  • Cuchara sopera.
  • Cuchara de madera o similar.
  • Taza pequeña de café.
  • 1 cuenco.
  • 1 jarra.
  • 4 platos llanos
  • 4 tenedores
  • Servilletas a porrillo

Valor nutricional de este plato (por 100 gramos):

  • Calorías                364 kcal.
  • Grasas                  8,90 grs.
  • Sodio                     3,50 grs.
  • Fibra                     1,40 grs.
  • Carbohidratos   81,60 grs.
  • Proteínas             6,67 grs.
  • Calcio                    14 mg.
  • Hierro                   0,80 mg.
  • Vitamina B3        4,87 mg.
  • Vitamina K          4,9 mg.
  • Vitamina E           0,5 mg.


Hora y modo de comer este plato: en mi opinión no vale como plato único. El arroz siempre debería acompañar a un elemento proteico, como legumbres o huevo, si lo tienes en tu dieta. Es un perfecto sustitutivo del pan y los cereales para intolerantes al gluten. Se puede tomar en el desayuno y a medio día. Por la noche no es recomendable para adultos, ya que tiene muchos hidratos de carbono y engorda... engordas tú, claro, no el arroz.


Lo primero, no olvides meter el vino en la nevera.
Después, léete las instrucciones de tu olla express, sobre todo el capítulo que dice: “Precaución”.

Pela el ajo y la cebolla, y córtalos en rodajas. Mucha gente hace esta operación sobre la marcha, pero para nosotros los torpes, es mucho más sencillo tenerlo todo preparado. Como siempre, precaución al cortar: si vas a utilizar tabla, no olvides apoyar las yemas de los dedos sobre el producto, combando los dedos de modo que sean los nudillos los que toquen el cuchillo, para evitar cortes. Si lo haces al aire, como yo, utiliza mejor un cuchillo con poco filo.

Ahora prepara el arroz y el agua. Para 4 adultos bastará con 4 medidas de arroz (taza pequeña de café). Échalo en un cuenco aparte. Después vierte 8 medidas de agua en una jarra. Por supuesto, un cocinero experimentado no necesitaría tanta preparación para hacer un p*** arroz blanco, pero cuando el ajo empiece a dorarse y no encuentres el arroz, lamentarás no haberlo preparado antes.
Echa un chorreón de aceite suficiente como para cubrir toda la base de la olla, ponla a fuego medio y echa el ajo y la cebolla. En cuanto el ajo empiece a dorarse, echa el arroz. No esperes demasiado o el ajo se quemará. Con la cuchara de madera, mezcla el arroz con todo lo demás, y deja que se fría todo durante unos 10 segundos. Luego añade el agua, el laurel, la sal (una cuchara sopera rasa de sal gorda es suficiente) y cierra la olla.
Saber si te vas a pasar de sal o no a veces es difícil de saber a priori, porque no todas las sales son iguales, ni aportan el mismo sabor, pero, por principio, si crees que te puedes pasar, no eches más. Un arroz soso se puede arreglar, un arroz salado es...carne de cubo de la basura.
Bien, ahora pon la olla a fuego fuerte. En cuanto pite, suelte gas o lo que quiera que haga tu express cuando está hirviendo (si no sabes de qué c*** hablo, por favor, léete las instrucciones) baja el fuego y mantenlo durante 10 minutos.

Ahora es el momento de sacar el vino de la nevera y echarle un tiento mientras esperas.

Apaga el fuego a los 10 minutos y deja que la olla se enfríe sin destaparla. Cuando lo hagas verás que te ha quedado un arroz en su punto de hidratación perfecta, sabroso y al dente.

Sírvelo en plato llano porque suele ir acompañado de otra cosa. Yo, que soy ovo lácteo vegetariana, lo como muchas veces con huevo, pero va perfecto también con legumbres, tofu, etc, etc. Yo lo sirvo, como todas las comidas sin agua, con tenedor, pero tú cómetelo como te dé la gana. Eso sí, si eres torpe, como yo, siempre con muchas servilletas, por lo que pueda pasar.

Por último, ¡a comer!

¡Ñam, ñam!



P.D: Si pides arroz blanco en un chino y vas a hacer la bizarrada de comértelo con palillos,  no seas paleto y PIDE TAMBIÉN UN BOL. No hay nada más patético que un tipo de los nervios, persiguiendo dos granos de arroz en un plato llano. Los chinos se parten el c*** de nosotros cuando hacemos esas  tonterías gafapastadas para fardar de cosmopolita.
Lo sé por experiencia...

sábado, 15 de octubre de 2016

Las lentejas de mi abuela Victorina

Para los que creen que sus abuelos se hartaban a tocino: Según mi abuela, la carne se comía en la matanza de San Martín (el que tenía alguien a quien cargarse, claro, porque tener un cerdo era de ricos) y luego, lo que duraran los embutidos el resto del año, que para la mayoría de la gente, era más bien poco o nada. Así pues, las lentejas, normalmente, se comían así:

Ingredientes para 4 personas:
  • 4 puñados de lentejas pardinas.
  • 1 puñado de arroz blanco redondo (tipo SOS).
  • 1 patata grande.
  • 1 zanahoria grande.
  • 1/2 Cebolla blanca
  • 2 dientes de ajo
  • Pimentón dulce, a ser posible, de la Vera.
  • 1 hoja de laurel.
  • Aceite de oliva virgen
  • Dos pizcas de sal yodada.
  • Agua.
  • Vinagre blanco y/o guindillas verdes en vinagre (optativo).
  • Vino tinto decente o agua.
Material necesario: 
  • Olla express de 8 litros (la de la bailarina de tu madre vale).
  • Sartén antiadherente.
  • Cuchara de madera o lengua de silicona.
  • Cuchillo.
  • Cazo de servir.
  • 4 platos hondos.
  • 4 cucharas.
  • Servilletas como si no hubiera un mañana.
Información nutricional aproximada por plato:
  • 250 Kcal.
  • Carbohidratos 32, 42 grs.
  • Grasa               11, 44 grs.
  • Azúcares          0, 63 grs.
  • Sodio               165, 45 mg.
  • Fibra               11, 20 grs.
  • Proteínas          15, 30grs.
  • Purinas             64 mg. 
  • Agua                150 ml.
  • Fósforo            295 mg.
  • Vitamina A      14 ug.
  • Vitamina K      67ug.
  • Vitamina B1     0, 25 mg. 
  • Vitamina B2     0, 15 mg.
  • Vitamina B3     3, 60 mg.
  • Vitamina B7     1, 50 ug.
  • Vitamina B9     84 ug.
  • Vitamina B6     0, 43 mg.
  • Vitamina B5     0, 80 ug.
  • Vitamina C       3, 5 mg.
  • Vitamina E       1, 50 mg.
  • Magnesio         85 mg.
  • Potasio             590 mg.
  • Hierro              4, 5 mg.
  • Calcio              57. 50 mg.
  • Yodo                7, 75 mg.
  • Zinc                 2, 40 mg.
  • Ácido fólico    1 mg.
Tiempo aproximado de trabajo: 1 hora, con descansos en los que puedes aprovechar para leer una novela, escribirle un mail guarro a tu novia o hacerte un unbox en YouTube. Nunca sacar al perro. Recuerda: no hay que salir de casa dejando el fuego encendido.

Hora ideal para zamparse este plato: medio día. Vale como plato único. Tiene demasiadas calorías y demasiados hidratos de carbono para la cena. Podría también ser un desayuno, pero no conozco a nadie capaz de meterse unas lentejas entre pecho y espalda para empezar el día. Aún así, si tú puedes, no te cortes. Dicen que éste es el filete de los pobres.



La noche anterior se echan las lentejas en la olla en la que se van a cocinar, se cubren con agua (1 tercio de la olla más o menos) y se tapa. Este paso es importante porque así las lentejas se ablandan, se cocinan más rápido, y dejan más hierro en el caldo.

Un punto importante para un torpe suele ser leerse las instrucciones de la olla express, pero tú y yo sabemos que no lo vas a hacer, al menos hasta que vayas a abrir la tapa y no puedas hacerlo. Cuando eso suceda, léete el capítulo de "precauciones".

Al día siguiente se añaden el laurel y la sal, se cierra la olla y se pone a fuego fuerte. En cuanto empiece a pitar (o cualquier otro signo que haga tu olla para avisarte que ha llegado al punto de ebullición) bájalo a fuego lento. Si pasados 10 minutos tu olla no da signos de ebullición, apúntate la siguiente nota en la nevera: "tirar olla", pero antes, apaga el fuego.
Mientras tanto, prepárate mentalmente para hacer el sofrito. En él está la clave para unas buenas lentejas:

Pela el ajo y la cebolla y córtalos en láminas. Si lo vas a hacer sobre tabla, ten la precaución de apoyar las yemas de los dedos sobre el producto, curvándolos, de modo que lo que toque el cuchillo sean los nudillos, como aparece en la fotografía.

 

Recuerda que este es un blog de cocina vegetariana: sangre en la comida ¡no, gracias!
Si vas a cortar al aire, sin tabla, haz como yo y utiliza un cuchillo poco afilado.
Es lo mejor para un torpe.

Una vez hecho lo anterior, echa el aceite en la sartén antiadherente, ponla a fuego medio y añade el ajo y la cebolla antes de que el aceite esté muy caliente. En lugar de una antiadherente podrías utilizar una normal, o una cacerola cualquiera, pero si eres torpe, el teflón y la cerámica te aseguran que el sofrito no acabe siendo una masa mugrienta, pegada en el fondo del primer cazo baratillo que encontraste por la cocina.

En cuanto empiece a oler a ajo hecho, antes de que se dore, echa el pimentón. El ajo se quema muy rápido, y si echas el pimentón cuando ya está dorado, se te quemará, arruinando el sofrito. Por el contrario, si el ajo está crudo, lo que se quemará será el pimentón, arruinando igualmente la comida. Dale a todo un par de vueltas con una cuchara de madera y retíralo del fuego antes de que el pimentón oscurezca. 
Es importante que utilices una cuchara de madera, una lengua de silicona o cualquier otro objeto que no raye la superficie de la sartén, o dejará de ser antiadherente.
Si lo has hecho bien, la cocina ya olerá a comida rica, y tendrás que esperar unos 10 minutos más para retirar las lentejas del fuego.
Si lo has hecho como suele salir la primera vez, tendrás que repetirlo. Cuando consigas un mejunje medio comestible, acuérdate de apagar las lentejas, por favor.

Las lentejas pardinas deben cocer unos 10 minutos desde que bajaste el fuego. Si utilizas vitrocerámica o inducción, es posible que lo puedas apagar a los 5 minutos y te baste con el calor de la placa para terminar la cocción.

Ahora pela la patata y la zanahoria, y córtalas de la siguiente manera:
La zanahoria se corta en 4 trozos grandes. Se mete el cuchillo y, antes de terminar de cortar, se rompe el trozo. Haz lo mismo con la patata.  De este modo, ambas liberarán mucho mejor los azúcares en el caldo, espesándolo sin necesidad de usar harinas.

A continuación viene un capítulo especialmente espinoso para un torpe: abrir la olla a presión. Nunca fuerces la tapa. Lo menos que te puede suceder es que te quemes la mano y repartas la comida por el techo de la cocina. Espera a que termine de exhalar humo, a que deje de pitar, o que pare de hacer lo que quiera que haga tu olla cuando aún mantiene la presión. Si no sabes de qué estoy hablando, es un buen momento para leerse las instrucciones de la olla express. Después abre la tapa y retírala procurando no poner la mano, la cara, o cualquier otra parte de tu cuerpo encima, porque puedes quemarte con el vapor.

Añade a las lentejas la patata, la zanahoria, el arroz y el sofrito. Como el agua estará hirviendo, arroja la comida desde no muy alto, y proyectándola hacia el lado contrario al que estás tú. Así, si salpica el agua, no te quemarás. Pon también otra pizca de sal. Cierra de nuevo la olla y ponla a hervir a fuego lento durante unos 20 minutos, durante los cuáles puedes dedicarte a escribir el próximo premio Planeta, arreglar el desagüe de la pila o bañar al perro.

Si cocinas con inducción o vitro puedes apagarlo a los 15 minutos y dejarlo sobre la placa caliente.

Cuando hayas terminado, acuérdate de las precauciones para abrir la tapa. Utiliza el cazo para trasladar las lentejas de la olla a los platos. Nunca viertas directamente la comida en ellos o corres el riesgo de liarla parda, tirar las lentejas y quedarte sin comer después de tanto trabajo. 

Sírvelo en cuencos o platos hondos. Advierto que se come con cuchara, porque ya he visto lentejas servidas con tenedor...

Hay a quien le gusta echarle también un chorreón de vinagre blanco.
A mí me gusta acompañar las lentejas con unas guindillas verdes en vinagre.

Un buen vino tinto va bastante bien con casi todo, y con las legumbres férricas va estupendo, pero yo suelo almorzar con agua.

Y ahora ¡a comer!
¡Ñam, ñam!

P.D: No preguntes para qué son las servilletas. Los torpes sabemos que nunca hay suficientes en la mesa.