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domingo, 23 de octubre de 2016

Potaje de garbanzos con algas

Ingredientes para 4 personas:

2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen.
1 puñado de alga laminaria ochroleuca (si no, laminaria japónica (kombu) chlorella, nori o cualquiera con sabor fuerte a mar).
4 puñados de garbanzos.
1 Zanahoria grande.
1 tomate.
1/4 pimiento rojo
Pimentón dulce de la Vera.
Especias: 2 clavos y 2 bolas de pimienta negra
1 hoja de laurel.
2 litros de caldo de verduras y/o agua.

Material necesario:

Olla express.
Sartén antiadherente.
Batidora.
Tapadera grande.
Cuchara de madera.
Mortero.
Cazo de servir.
4 platos hondos.
4 cucharas.
Servilletas por arrobas.
Vino tinto.

Tiempo de trabajo:1 hora y media más o menos.

Es una comida para el medio día, no obstante, sus sobras son un excelente desayuno, para los que les guste empezar el día con fuerza. Demasiado contundente para la cena. El potaje suele ser plato único. Este sacia especialmente, ya que las algas laminarias tienden a llenar el estómago.

Valor nutricional de este plato por 100 gramos:

Calorías             575
Grasas               4,5 grs.
Carbohidratos   101 grs.
Sodio                2, 8 grs.
Proteínas           26,5 grs.
Fibra                 12 grs.
Calcio               440 mg.
Fósforo:            593 mg.
Magnesio:         478 mg.
Potasio:             810 mg.
Hierro               22,5 mg.
Yodo                 17,3 mg.
Vitamina A       33,6 mg.
Vitamina C        8,2 mg.
Vitamina B1      0,58 mg.
Vitamina B2      0,18 mg.
Vitamina B3      5,3 mg.
Vitamina B6      0,54 mg.
Vitamina B12    0,3 mg. con laminaria ochroleuca. Con chlorella 13 mg. Con el resto... ni p**** idea mejor lo miras por el internete.



El día anterior trocea las algas, y ponlas a remojo en el caldo deverduras, junto con los garbanzos. Los cocineros de la tele lo ponen en un bol transparente súper mono, pero los torpes tenemos que simplificar: mejor si lo pones en la olla en la que vayas a cocinar al día siguiente. El caldo de verduras es eso que los y las maruj@s auténticos tenemos la precaución de guardar y congelar siempre que hacemos judías verdes, cocido, etc. Si tú no eres de esos, puedes utilizar 2 litros de agua y fuera. La marujez es algo que llega con el tiempo, no desesperes.

No recomiendo las legumbres de bote. Son muy prácticas si no tienes tiempo de cocinar, pero su contenido en azúcares y conservantes las hacen menos saludables que las legumbres secas de toda la vida. 

En cuanto a las algas: yo prefiero la laminaria ochroleuca por su sabor, y porque los que viváis en las costas del Atlántico y del Cantábrico las podéis encontrar en vuestras playas. A ser posible, fresca. Pero los que tengáis que acudir a un herbolario, muchas veces no las váis a tener. En su lugar, es más común que tengan la laminaria japónica, la nori o la chiorella. También nos valen las wakame, la himanthalia elongata, y en general, las algas que más sepan a mar.

Al día siguiente maja la pimienta (majar= meter algo en el mortero/almirez y liarse a porrazos hasta sacarle el alma) . Luego añádela junto con el laurel y los clavos. Tapa la olla y ponla a cocer a fuego fuerte. Antes de pasados 10 minutos tu olla te avisará de que está hirviendo (si tu olla tiene más años que la tos es vintage se moverá la bailarina, si no, pitará, echará humo, o simplemente hará ruidos extraños). Ponla a fuego lento antes de que explote y pasa al siguiente punto.

Trocea el pimiento, la zanahoria y el ajo. No importa cómo lo hagas porque luego lo vamos a pasar todo por la batidora. Con que no te cortes en suficiente. Échalo todo en la sartén con un chorro de aceite de oliva y ponlo a fuego lento. Pon la tapadera grande encima y deja que se haga todo hasta que suelte un poco de jugo, sin quemarse. Tardará unos 15 minutos. Hay que moverlo de vez en cuando para que no se abrase. Para ello, usa la cuchara de madera (o similar... algo que no raye tu flamante sartén antiadherente). Cuando esté hecho, apaga el fuego.

Después, pasa todo por la batidora/ chino sin compasión, hasta hacerlo puré. 

Mientras tanto, los garbanzos y las algas, pasada una hora, deberían estar mínimamente comestibles. Apaga el fuego y deja que se enfríe. Cuando la presión de la olla haya descendido lo suficiente como para poder abrir la tapa sin forzarla... pues eso: que la abres. Entonces añade el contenido de la batidora/ chino y deja que todo hierva a fuego medio durante una media hora. Si ves que el guiso no tiene agua suficiente, se lo añades.

Los ovo lacto vegetarianos también le añadimos a veces huevo: cocido, o disuelto en el caldo.

Servir calentito (para eso es lo de poner la tontería del cazo de servir) en plato hondo. Yo sé que al 99% de los que leen este blog no hace falta decírselo, pero al 1% que son como yo, a veces se nos pasan por alto estos "detalles" : se come con cuchara.
A los garbanzos les va muy bien el vino tinto.

Como siempre, acompañad la mesa con muchas servilletas, sobre todo si habéis invitado a un torpe a comer.

P.D: Si tienes los santos c****** te atreves a probar esta receta, dime qué te ha parecido, abajo, en comentarios. A saber:

a) Lo mejor que he probado en mi vida.
b) No sabía que las algas estuvieran tan ricas.
c) No está mal... del todo.
d) Buehhhhh... en fin.
e) Antes prefiero tragarme una paella con berberechos hecha por un cocinero inglés.
f) ¡Para esta p**** m***** mejor no postees nada, bonita!


jueves, 20 de octubre de 2016

Otoño de lujo: Judías blancas con bellotas y níscalos (rovellons).

Receta con ingredientes 100% españoles, 100% de temporada, y de sabor exquisito.

Ingredientes para 4 personas:

3 puñados de judías blancas (a ser posible del Barco de Ávila).
15 bellotas dulces.
1/5 kilo de níscalos (lactarius deliciosus, rovellons, robellones o mízcalos) .
4 ó 5 castañas (optativo).
1 nuez (optativo).
1/2 pimiento rojo dulce (tipo para asar).
1 zanahoria.
Acéite de oliva virgen (picual, a ser posible) .
5 dientes de ajo (si puede ser, ajo morado de Las Pedroñeras).
1 cucharada sopera rasa de sal gorda yodada.
2,5 litros de gua.

Material necesario:

Una cacerola grande (olla express optativa).
Una cuchara sopera.
Mortero.
Un cazo de servir.
Cuchillo.
Sartén antiadherente.
Cuatro platos.
Cuatro cucharas.
Vino tinto de Madrid, de uva garnacha.
Muchas, muchas servilletas.
Una radio.

Valor nutricional:
 
Valor calórico
345 kcal 
Grasas
13,9 gr
Carbohidratos
45,8 gr
Proteínas

Fibra
19 gr

6,3 gr



Vitamina B1
0,1 mg
Vitamina B2
0,1 mg
Vitamina B3
1,8 mg
Vitamina B5
0,7 mg
Vitamina B6
0,5 mg
Vitamina B11
Vitamina C
Vitamina E
Vitamina K
0,1 mg
197,0 mg
0,5 mg
0,1 mg
Calcio
323,0 mg
Cobre
Fósforo
0,6 mg
445,0 mg
Hierro
0,8 mg
Magnesio
363,0 mg
Manganeso
1,3 mg
Fósforo
79,0 mg
Potasio
2 gr

Hora y modo para comer este plato: Medio día. Demasiado pesado para una cena y se tarda mucho en cocinarlo para un desayuno. Ideal para la comida de los domingos, una fiesta o cuando quieras homenajear a tus invitados, porque es un plato de primera. Vale como plato único, o, en pequeñas cantidades, como primer plato.

Tiempo de trabajo: Toda la mañana. Existe la posibilidad de hacerlo con olla express, pero el sabor no es el mismo. De esta forma, se tarda aproximadamente 1 hora.

Lo primero es coger las bellotas, y si puedes, las castañas. Antes de recogerlas, prueba alguna, porque hay encinas que producen bellota amarga. Hay que coger las bellotas dulces... las que se comen los cerditos, que para eso son animales inteligentes.

El día anterior:
Se pelan las bellotas y las castañas. Es importante quitar la piel que hay debajo de la cáscara, porque puede amargar. Se rompen un poco, dándoles un par de golpes en el mortero, y se echan en la cacerola, junto con las judías y las nueces y el agua.
Importante: si añades las nueces, obtendrás su particular sabor, y su aporte nutricional, pero el caldo resultante tendrá un color amarronado. De la otra forma, el naranja de los níscalos será el que predomine. Las castañas son para añadir su dulzor, pero sin ellas el plato es igualmente exquisito.

A la mañana siguiente se añaden la sal y el laurel, se tapa la cacerola y se pone a hervir todo a fuego lento. Vigila de cuando en cuando que el guiso no se quede sin agua. Al cabo de 2-3 horas, las judías ya deberían estar blandas. Si no, continúa hasta que estén al dente.

Ahora añade los níscalos.
Nota importante sobre estas setas: Si vas a recogerlos tú mism@, hazlo sólo si sabes o con alguien que sepa, por favor. Es por tu propio bien, por el de las setas, el del campo en general, y por esos dragoncillos azules que han aparecido en mi salón justo después de comerme unas setas silvestres que he recogido yo solita. Si los compras en el mercado, que no tengan mucho verdín (aunque es inevitable que tengan un poco). En casa, límpialas con un trapito húmedo, y , si están muy abiertos, recorta el borde fino con un cuchillo.
A la hora de echarlos en el guiso, pártelos con la mano en trozos no demasiado pequeños. De este modo, su sabor penetrará con más facilidad.

Mientras tanto, prepárate mentalmente para utilizar la sartén, que es ese artilugio del diablo el instrumento con el que siempre nos quemamos los torpes fundamental para potenciar el sabor de este plato.

Ahora limpia la zanahoria, cortando sus extremos y pasando el cuchillo por todo su contorno, hasta que quede limpia. Luego, córtala en rodajas. Como siempre, cuidado al manejar el cuchillo. La sangre no forma parte de la receta.
Se reparte un poco de aceite por la sartén, se trocea el pimiento en láminas cortas, se le pone una tapadera encima y se deja hacer a fuego medio durante unos 15 minutos.
Mientras tanto se majan los dientes de ajo (majar= darle porrazos con el mango del mortero hasta que te quedes agusto... Piensa en tu jefe, relaja un montón. Recuerda no partir la encimera) y se mezclan en el mismo mortero con un chorreón generoso de aceite. Pasados los 15 minutos, se añade el ajo con el aceite. Cuando esté dorado, se añade todo el contenido de la sartén ala cacerola

Se tapa y se deja todo a fuego lento durante 1 hora.

Servir calentito. Por favor, los torpes como yo, utilizad el cazo de servir y no echéis la comida directamente de la cacerola, si no queréis terminar con tod el p**** trabajo de tola mañana repartido por el suelo.
Acompañar de un vino de uva garnacha de Madrid (por ejemplo) y, como siempre, los torpes necesitamos muchas servilletas en la mesa.

¡A comer!
¡Ñam, ñam!

P.D: Estaría bien que alguien preguntara para qué c*** es la radio, y, de paso, contarme qué tal os ha ido con la receta ;)