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Cómo hacer un arroz seco en su punto

  Cualquiera puede hacer del arroz una masa informe y sosa un plato delicioso. A...

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lunes, 17 de octubre de 2016

Cómo hacer un arroz seco en su punto


 
Cualquiera puede hacer del arroz una masa informe y sosa un plato delicioso. Aquí están los trucos para dejar de pedir arroz al telechino triunfar.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 tazas de arroz blanco redondo tipo SOS.
  • 8 tazas de agua.
  • 1 cuchara sopera rasa de sal gorda yodada.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 diente de ajo.
  • ¼ de cebolla blanca.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Vino dulce tipo mistela.

Material necesario:

  • Olla express.
  • Cuchara sopera.
  • Cuchara de madera o similar.
  • Taza pequeña de café.
  • 1 cuenco.
  • 1 jarra.
  • 4 platos llanos
  • 4 tenedores
  • Servilletas a porrillo

Valor nutricional de este plato (por 100 gramos):

  • Calorías                364 kcal.
  • Grasas                  8,90 grs.
  • Sodio                     3,50 grs.
  • Fibra                     1,40 grs.
  • Carbohidratos   81,60 grs.
  • Proteínas             6,67 grs.
  • Calcio                    14 mg.
  • Hierro                   0,80 mg.
  • Vitamina B3        4,87 mg.
  • Vitamina K          4,9 mg.
  • Vitamina E           0,5 mg.


Hora y modo de comer este plato: en mi opinión no vale como plato único. El arroz siempre debería acompañar a un elemento proteico, como legumbres o huevo, si lo tienes en tu dieta. Es un perfecto sustitutivo del pan y los cereales para intolerantes al gluten. Se puede tomar en el desayuno y a medio día. Por la noche no es recomendable para adultos, ya que tiene muchos hidratos de carbono y engorda... engordas tú, claro, no el arroz.


Lo primero, no olvides meter el vino en la nevera.
Después, léete las instrucciones de tu olla express, sobre todo el capítulo que dice: “Precaución”.

Pela el ajo y la cebolla, y córtalos en rodajas. Mucha gente hace esta operación sobre la marcha, pero para nosotros los torpes, es mucho más sencillo tenerlo todo preparado. Como siempre, precaución al cortar: si vas a utilizar tabla, no olvides apoyar las yemas de los dedos sobre el producto, combando los dedos de modo que sean los nudillos los que toquen el cuchillo, para evitar cortes. Si lo haces al aire, como yo, utiliza mejor un cuchillo con poco filo.

Ahora prepara el arroz y el agua. Para 4 adultos bastará con 4 medidas de arroz (taza pequeña de café). Échalo en un cuenco aparte. Después vierte 8 medidas de agua en una jarra. Por supuesto, un cocinero experimentado no necesitaría tanta preparación para hacer un p*** arroz blanco, pero cuando el ajo empiece a dorarse y no encuentres el arroz, lamentarás no haberlo preparado antes.
Echa un chorreón de aceite suficiente como para cubrir toda la base de la olla, ponla a fuego medio y echa el ajo y la cebolla. En cuanto el ajo empiece a dorarse, echa el arroz. No esperes demasiado o el ajo se quemará. Con la cuchara de madera, mezcla el arroz con todo lo demás, y deja que se fría todo durante unos 10 segundos. Luego añade el agua, el laurel, la sal (una cuchara sopera rasa de sal gorda es suficiente) y cierra la olla.
Saber si te vas a pasar de sal o no a veces es difícil de saber a priori, porque no todas las sales son iguales, ni aportan el mismo sabor, pero, por principio, si crees que te puedes pasar, no eches más. Un arroz soso se puede arreglar, un arroz salado es...carne de cubo de la basura.
Bien, ahora pon la olla a fuego fuerte. En cuanto pite, suelte gas o lo que quiera que haga tu express cuando está hirviendo (si no sabes de qué c*** hablo, por favor, léete las instrucciones) baja el fuego y mantenlo durante 10 minutos.

Ahora es el momento de sacar el vino de la nevera y echarle un tiento mientras esperas.

Apaga el fuego a los 10 minutos y deja que la olla se enfríe sin destaparla. Cuando lo hagas verás que te ha quedado un arroz en su punto de hidratación perfecta, sabroso y al dente.

Sírvelo en plato llano porque suele ir acompañado de otra cosa. Yo, que soy ovo lácteo vegetariana, lo como muchas veces con huevo, pero va perfecto también con legumbres, tofu, etc, etc. Yo lo sirvo, como todas las comidas sin agua, con tenedor, pero tú cómetelo como te dé la gana. Eso sí, si eres torpe, como yo, siempre con muchas servilletas, por lo que pueda pasar.

Por último, ¡a comer!

¡Ñam, ñam!



P.D: Si pides arroz blanco en un chino y vas a hacer la bizarrada de comértelo con palillos,  no seas paleto y PIDE TAMBIÉN UN BOL. No hay nada más patético que un tipo de los nervios, persiguiendo dos granos de arroz en un plato llano. Los chinos se parten el c*** de nosotros cuando hacemos esas  tonterías gafapastadas para fardar de cosmopolita.
Lo sé por experiencia...

sábado, 15 de octubre de 2016

Las lentejas de mi abuela Victorina

Para los que creen que sus abuelos se hartaban a tocino: Según mi abuela, la carne se comía en la matanza de San Martín (el que tenía alguien a quien cargarse, claro, porque tener un cerdo era de ricos) y luego, lo que duraran los embutidos el resto del año, que para la mayoría de la gente, era más bien poco o nada. Así pues, las lentejas, normalmente, se comían así:

Ingredientes para 4 personas:
  • 4 puñados de lentejas pardinas.
  • 1 puñado de arroz blanco redondo (tipo SOS).
  • 1 patata grande.
  • 1 zanahoria grande.
  • 1/2 Cebolla blanca
  • 2 dientes de ajo
  • Pimentón dulce, a ser posible, de la Vera.
  • 1 hoja de laurel.
  • Aceite de oliva virgen
  • Dos pizcas de sal yodada.
  • Agua.
  • Vinagre blanco y/o guindillas verdes en vinagre (optativo).
  • Vino tinto decente o agua.
Material necesario: 
  • Olla express de 8 litros (la de la bailarina de tu madre vale).
  • Sartén antiadherente.
  • Cuchara de madera o lengua de silicona.
  • Cuchillo.
  • Cazo de servir.
  • 4 platos hondos.
  • 4 cucharas.
  • Servilletas como si no hubiera un mañana.
Información nutricional aproximada por plato:
  • 250 Kcal.
  • Carbohidratos 32, 42 grs.
  • Grasa               11, 44 grs.
  • Azúcares          0, 63 grs.
  • Sodio               165, 45 mg.
  • Fibra               11, 20 grs.
  • Proteínas          15, 30grs.
  • Purinas             64 mg. 
  • Agua                150 ml.
  • Fósforo            295 mg.
  • Vitamina A      14 ug.
  • Vitamina K      67ug.
  • Vitamina B1     0, 25 mg. 
  • Vitamina B2     0, 15 mg.
  • Vitamina B3     3, 60 mg.
  • Vitamina B7     1, 50 ug.
  • Vitamina B9     84 ug.
  • Vitamina B6     0, 43 mg.
  • Vitamina B5     0, 80 ug.
  • Vitamina C       3, 5 mg.
  • Vitamina E       1, 50 mg.
  • Magnesio         85 mg.
  • Potasio             590 mg.
  • Hierro              4, 5 mg.
  • Calcio              57. 50 mg.
  • Yodo                7, 75 mg.
  • Zinc                 2, 40 mg.
  • Ácido fólico    1 mg.
Tiempo aproximado de trabajo: 1 hora, con descansos en los que puedes aprovechar para leer una novela, escribirle un mail guarro a tu novia o hacerte un unbox en YouTube. Nunca sacar al perro. Recuerda: no hay que salir de casa dejando el fuego encendido.

Hora ideal para zamparse este plato: medio día. Vale como plato único. Tiene demasiadas calorías y demasiados hidratos de carbono para la cena. Podría también ser un desayuno, pero no conozco a nadie capaz de meterse unas lentejas entre pecho y espalda para empezar el día. Aún así, si tú puedes, no te cortes. Dicen que éste es el filete de los pobres.



La noche anterior se echan las lentejas en la olla en la que se van a cocinar, se cubren con agua (1 tercio de la olla más o menos) y se tapa. Este paso es importante porque así las lentejas se ablandan, se cocinan más rápido, y dejan más hierro en el caldo.

Un punto importante para un torpe suele ser leerse las instrucciones de la olla express, pero tú y yo sabemos que no lo vas a hacer, al menos hasta que vayas a abrir la tapa y no puedas hacerlo. Cuando eso suceda, léete el capítulo de "precauciones".

Al día siguiente se añaden el laurel y la sal, se cierra la olla y se pone a fuego fuerte. En cuanto empiece a pitar (o cualquier otro signo que haga tu olla para avisarte que ha llegado al punto de ebullición) bájalo a fuego lento. Si pasados 10 minutos tu olla no da signos de ebullición, apúntate la siguiente nota en la nevera: "tirar olla", pero antes, apaga el fuego.
Mientras tanto, prepárate mentalmente para hacer el sofrito. En él está la clave para unas buenas lentejas:

Pela el ajo y la cebolla y córtalos en láminas. Si lo vas a hacer sobre tabla, ten la precaución de apoyar las yemas de los dedos sobre el producto, curvándolos, de modo que lo que toque el cuchillo sean los nudillos, como aparece en la fotografía.

 

Recuerda que este es un blog de cocina vegetariana: sangre en la comida ¡no, gracias!
Si vas a cortar al aire, sin tabla, haz como yo y utiliza un cuchillo poco afilado.
Es lo mejor para un torpe.

Una vez hecho lo anterior, echa el aceite en la sartén antiadherente, ponla a fuego medio y añade el ajo y la cebolla antes de que el aceite esté muy caliente. En lugar de una antiadherente podrías utilizar una normal, o una cacerola cualquiera, pero si eres torpe, el teflón y la cerámica te aseguran que el sofrito no acabe siendo una masa mugrienta, pegada en el fondo del primer cazo baratillo que encontraste por la cocina.

En cuanto empiece a oler a ajo hecho, antes de que se dore, echa el pimentón. El ajo se quema muy rápido, y si echas el pimentón cuando ya está dorado, se te quemará, arruinando el sofrito. Por el contrario, si el ajo está crudo, lo que se quemará será el pimentón, arruinando igualmente la comida. Dale a todo un par de vueltas con una cuchara de madera y retíralo del fuego antes de que el pimentón oscurezca. 
Es importante que utilices una cuchara de madera, una lengua de silicona o cualquier otro objeto que no raye la superficie de la sartén, o dejará de ser antiadherente.
Si lo has hecho bien, la cocina ya olerá a comida rica, y tendrás que esperar unos 10 minutos más para retirar las lentejas del fuego.
Si lo has hecho como suele salir la primera vez, tendrás que repetirlo. Cuando consigas un mejunje medio comestible, acuérdate de apagar las lentejas, por favor.

Las lentejas pardinas deben cocer unos 10 minutos desde que bajaste el fuego. Si utilizas vitrocerámica o inducción, es posible que lo puedas apagar a los 5 minutos y te baste con el calor de la placa para terminar la cocción.

Ahora pela la patata y la zanahoria, y córtalas de la siguiente manera:
La zanahoria se corta en 4 trozos grandes. Se mete el cuchillo y, antes de terminar de cortar, se rompe el trozo. Haz lo mismo con la patata.  De este modo, ambas liberarán mucho mejor los azúcares en el caldo, espesándolo sin necesidad de usar harinas.

A continuación viene un capítulo especialmente espinoso para un torpe: abrir la olla a presión. Nunca fuerces la tapa. Lo menos que te puede suceder es que te quemes la mano y repartas la comida por el techo de la cocina. Espera a que termine de exhalar humo, a que deje de pitar, o que pare de hacer lo que quiera que haga tu olla cuando aún mantiene la presión. Si no sabes de qué estoy hablando, es un buen momento para leerse las instrucciones de la olla express. Después abre la tapa y retírala procurando no poner la mano, la cara, o cualquier otra parte de tu cuerpo encima, porque puedes quemarte con el vapor.

Añade a las lentejas la patata, la zanahoria, el arroz y el sofrito. Como el agua estará hirviendo, arroja la comida desde no muy alto, y proyectándola hacia el lado contrario al que estás tú. Así, si salpica el agua, no te quemarás. Pon también otra pizca de sal. Cierra de nuevo la olla y ponla a hervir a fuego lento durante unos 20 minutos, durante los cuáles puedes dedicarte a escribir el próximo premio Planeta, arreglar el desagüe de la pila o bañar al perro.

Si cocinas con inducción o vitro puedes apagarlo a los 15 minutos y dejarlo sobre la placa caliente.

Cuando hayas terminado, acuérdate de las precauciones para abrir la tapa. Utiliza el cazo para trasladar las lentejas de la olla a los platos. Nunca viertas directamente la comida en ellos o corres el riesgo de liarla parda, tirar las lentejas y quedarte sin comer después de tanto trabajo. 

Sírvelo en cuencos o platos hondos. Advierto que se come con cuchara, porque ya he visto lentejas servidas con tenedor...

Hay a quien le gusta echarle también un chorreón de vinagre blanco.
A mí me gusta acompañar las lentejas con unas guindillas verdes en vinagre.

Un buen vino tinto va bastante bien con casi todo, y con las legumbres férricas va estupendo, pero yo suelo almorzar con agua.

Y ahora ¡a comer!
¡Ñam, ñam!

P.D: No preguntes para qué son las servilletas. Los torpes sabemos que nunca hay suficientes en la mesa.